COCINA|11 MIN DE LECTURA
Cómo elegir una lámina vintage para la cocina
Una pared vacía sobre la mesa puede cambiar el ambiente de una cocina. El póster vintage adecuado aporta calidez, personalidad y cierto aire de cafetería.
POR MORYARTY

Con un café en la mesa de la cocina, miras esa pared que sigue desnuda, aunque todo lo demás ya ha encontrado su sitio. Un antiguo anuncio de chocolate o un limón pintado podrían ser el detalle que falta. Una lámina vintage como esas da a tu cocina el aire de tu cafetería favorita sin tener que cambiar nada más.
Los anuncios antiguos de comida y bebida recuerdan a las cafeterías; las ilustraciones de frutas y verduras aportan calidez. Basta una de estas imágenes sobre la mesa para que la cocina parezca un lugar donde ya han pasado muchas cosas, incluso antes de que termine de hacerse el café.
Cómo darle un aire vintage a tu cocina
La publicidad antigua de alimentos hace que una cocina parezca un lugar vivido. Un póster de chocolate o de aceite tiene sentido junto a los ingredientes que anuncia. El chocolate y el aceite que aparecen en él son los mismos que guardas en el armario. Nuestra colección de cocina reúne imágenes de varias décadas de arte publicitario, con estilos suficientes para encontrar uno que encaje contigo sin tener que recrear una época concreta.
Una marca conocida, como la de un antiguo anuncio de Coca-Cola, se reconoce al instante. El rojo y el blanco te resultan familiares, y esa familiaridad también despierta nostalgia. Una marca menos conocida ofrece otro placer: el póster Chocolat Klaus de Cappiello ya no forma parte de la vida cotidiana, así que encontrarlo es como hacer un pequeño descubrimiento.

No hace falta ceñirse a una sola época. Un póster de la década de 1890 puede convivir con otro de los años treinta: ambos comparten su origen en la publicidad y la idea de que la comida merece una imagen atractiva. La cocina parece entonces hecha poco a poco, como suelen hacerse las cocinas de verdad.
La imagen dialoga con lo que ya tienes, en lugar de pedirte que cambies toda la estancia. El rojo cálido de un anuncio de chocolate puede combinar con una estantería de madera o unos taburetes pintados. El amarillo de un anuncio de aceite puede repetirse en una bandeja de hojalata. Tú eliges un detalle cotidiano y el póster lo retoma.
Pósters recomendados
- Este anuncio de chocolate de 1893 es nuestra elección para una cocina con muebles de madera y luz suave: se acomoda a los tonos cálidos sin llamar demasiado la atención.
- El póster de aceite de Cappiello convierte una botella de lo más corriente en un motivo digno de ocupar la pared. Para nosotros, nadie supera a este artista en la publicidad francesa de alimentos. El póster reúne varios tonos, así que puedes repetir uno en otro rincón de la cocina.
- El anuncio de barquillos rellenos de Léon Dupin promociona una marca de los años treinta que hoy pocos recuerdan. Su negro, blanco y marrón cálido van bien con los herrajes oscuros o un rincón para el café.
¿Qué láminas quedan bien en una cocina moderna?
Una cocina moderna puede acoger un cartel de salud pública de los años cuarenta sin convertirse en una cocina de época. El metal cepillado, los frentes lisos de los armarios y las encimeras despejadas son simplemente el entorno de la imagen. Las ilustraciones históricas suelen emplear formas marcadas y tonos planos, recursos que también encontramos en los espacios contemporáneos. La edad del póster y el estilo de la cocina no tienen por qué coincidir.
Fíjate en los rábanos de Ernst Benary, procedentes de un catálogo de semillas. En el póster aparecen el rojo, el verde y el beige; basta con repetir uno de esos tonos en una tetera verde esmaltada, un paño de cocina rojo o un estor de lino beige. No se trata de reproducir toda la paleta, sino de retomar un solo tono. Esa pequeña repetición suele bastar para que el póster encuentre su sitio.

Otra opción es la claridad gráfica de los carteles informativos. El cartel de James Fitton contra el desperdicio de alimentos se diseñó para entenderse de un vistazo. En una cocina de líneas sencillas, ese mensaje directo introduce una nota informal. Y te da algo que leer mientras esperas a que se tueste el pan.
El acabado del marco puede vincular la imagen con la cocina. Un marco de aluminio negro combina con tiradores y grifos oscuros. Un marco de pino claro acompaña a las encimeras y estanterías de madera. El póster conserva su aire vintage y el marco aporta una línea moderna, un contraste que suele hacer que la imagen encaje con naturalidad.
Los marcos se venden por separado. Si pides un marco y un póster a la vez, lo enmarcamos sin coste adicional y te lo enviamos listo para colgar. Así, elegir una imagen y recibirla enmarcada es muy sencillo. Puedes echar un vistazo a todos los marcos y elegir uno que combine con el póster que hayas escogido.
Pósters recomendados
- Un cartel de salud del New Deal creado por la WPA combina rojo y verde con un mensaje claro. Puede ir sobre la encimera o junto al rincón del desayuno.
- El cartel de verduras de Hans Schleger, realizado durante la guerra, mezcla verdes y marrones que combinan con la madera o los detalles verdes de una cocina moderna. Su mensaje invita, sin rodeos, a comer verduras.
Cómo darle a tu cocina un aire de café o bistró
Los cafés, bares y pequeños restaurantes rara vez dejan las paredes desnudas. Un póster enmarcado tras la barra o junto a las mesas forma parte del ambiente, y esa idea funciona igual de bien en una cocina doméstica. Las mismas imágenes crean un aire desenfadado allí donde la gente se reúne.
Este antiguo póster de Chocolat Menier invita a desayunar con calma o a tomar chocolate caliente: sus amarillos y azules parecen hechos para una mañana larga alrededor de la mesa. Si sueles cocinar para tus amigos, el póster negro y naranja de Bouillon Kub de Cappiello tiene una presencia gráfica más rotunda. Los anuncios de bebidas y aperitivos comparten ese aire de bistró, así que un póster de sidra o vino encaja con las cenas que se alargan. Elige según las comidas que más disfrutes allí.
Cuélgalo donde puedas verlo desde la mesa, como verías un cuadro desde tu asiento en un bistró. Una lámpara colgante, unas sillas de madera y la mesa puesta ya crean ese ambiente de café. El póster se suma a ellos y completa la escena.
Una imagen junto a la mesa ofrece algo en lo que detener la mirada durante un desayuno sin prisas. También puedes mirarla de reojo mientras cocinas y esperas entre una vuelta y otra a la sartén. Así, la cocina no es solo un lugar donde preparar la comida, sino también donde quedarse un rato.
Pósters recomendados
- El anuncio de café belga de Henri Meunier es un clásico para recrear el ambiente de una cafetería: un póster Art Nouveau rojo y amarillo que convierte el café de la mañana en un pequeño ritual.
- El anuncio de cacao Suchard de Cappiello presenta el cacao como el desayuno ideal. Su negro, naranja y amarillo quedan especialmente bien sobre la mesa de desayuno.
- Un anuncio francés de sidra de la década de 1890 acompaña las cenas que se alargan: el rojo, el negro y el beige lucen bien con la luz tenue de la noche.
Cómo hacer que tu cocina resulte más cálida y natural
Las ilustraciones botánicas muestran la planta de la que procede un ingrediente, y eso cambia la manera de mirar lo que hay sobre la tabla de cortar. Un estudio botánico enseña el limón junto a las hojas y la rama donde creció. En nuestra colección botánica encontrarás pósters de plantas que llevan a la cocina la calma de un jardín sin ocupar ni una estantería.
Estas imágenes funcionan especialmente bien donde ya hay materiales naturales. Una pera pintada, como este estudio de Bertha Heiges, retoma los tonos de la madera, el ratán y el lino. La cocina gana calidez sin cambiar un solo mueble. No hacen falta encimeras ni sillas nuevas: el póster reúne los tonos que ya estaban allí.
Muchos de estos estudios de frutas proceden de la colección de acuarelas pomológicas del USDA, un archivo conservado por la Biblioteca Nacional de Agricultura de Estados Unidos. Artistas como Amanda Almira Newton y Ellen Isham Schutt documentaban las frutas con fines científicos. Ahí reside parte de su encanto: cada trazo servía para informar, no para decorar.

Puedes combinar imágenes parecidas sin que sean idénticas. Escoge pósters de una misma artista, como Newton, o de una misma familia de frutas, como los cítricos. Cambia de especie para que la selección tenga algo personal. Un estudio de fresas rojas junto a este estudio de uvas verdes forma una pareja roja y verde que queda bien sobre una estantería. Si los cuelgas a la misma altura, se verán como un conjunto.
Una pareja funciona en una pared estrecha o junto a una ventana. En un tramo más ancho puedes colocar tres. Mantén el mismo formato, A4 o A3, y deja una distancia regular entre ellos para que la mirada pase de una planta a otra.
Pósters recomendados
- La acuarela de Newton de un cítrico parecido a la mandarina combina naranja y beige. Esta pintura de frutas del USDA da calidez a una pared sobre estanterías de madera o una mesa de cocina.
- El estudio del bael de Ellen Isham Schutt presenta una fruta que muchos no conocen y hace menos previsible cualquier pareja o trío. Suma naranjas y amarillos al conjunto; Schutt es otra artista de la misma colección del USDA.
- El aguacate que Newton pintó en 1916 reúne verdes, amarillos y marrones. Lo elegiríamos para una cocina con estanterías de madera y mucha luz natural.
- El estudio de vainas de tamarindo de Newton presenta formas marrones sobre blanco. Acompaña bien a otras láminas más luminosas sin competir con ellas.
Qué colgar en una pared grande de la cocina
En una pared grande y despejada, un póster de cocina en A1 se impone como punto focal. Funciona especialmente bien si no hay una mesa ni un banco debajo. Desde el otro lado de la estancia, la imagen se percibe de un vistazo. El A2 es mejor sobre una mesa o un banco, donde se mira desde más cerca. En una pared amplia, un solo póster grande suele funcionar mejor que muchos marcos pequeños, sobre todo en una cocina que se ve desde distintos ángulos.
Si no quieres el nombre de una marca sobre la mesa, las láminas didácticas son una buena alternativa. La lámina de peces de agua salada de Raschke, de principios del siglo XX, convierte los ejemplares corrientes de una pescadería en algo digno de observar con calma. Como su función original era informar, no tiene aspecto de anuncio.
Las imágenes que reúnen varios ejemplos relacionados dan pie a compararlos mientras estás a la mesa. La lámina de quesos del manual doméstico de Mrs Beeton invita a detenerse en las diferencias entre una variedad y otra. Por eso acompaña tan bien a una mesa donde las sobremesas se alargan.

Si lo cuelgas sobre la mesa, céntralo respecto a ella, no respecto a toda la pared. Si debajo no hay ningún mueble, toma como referencia la superficie libre y colócalo a una altura que permita verlo cómodamente de pie. Antes de colgarlo, comprueba que se vea bien tanto desde la puerta como desde la mesa.
Pósters recomendados
- La lámina de panes de un manual para tenderos introduce marrones y beiges; combina de forma natural con una cocina donde se vean la panera o la cesta del pan.
- Sobre una mesa y en una pared amplia, puede funcionar mejor una imagen llena de información que una puramente decorativa. La lámina de hortalizas de una antigua enciclopedia Larousse es justamente eso: una página de productos de la huerta que merece mirarse de cerca.
- El mapa gastronómico de las regiones de Italia que Nicouline creó en 1949 llena la pared de lugares y comidas. Es una buena elección para una cocina donde se habla del origen de cada plato.
Si esta cocina fuera nuestra, colgaríamos el anuncio barcelonés de chocolate junto a la mesa: sus amarillos y rosas suaves hacen que el desayuno parezca una ocasión especial. Después pondríamos el estudio de mandarina de Newton cerca de la ventana, donde sus naranjas y beiges cálidos lucen con la luz del día. No haría falta nada más.
¿Sabías que...?
- A Leonetto Cappiello se le suele llamar el padre de la publicidad moderna por sus pósters de una sola imagen de gran impacto.
- La colección de acuarelas pomológicas del USDA reúne miles de estudios de frutas y frutos secos realizados para ayudar a los agricultores a identificar variedades.
- La empresa de semillas de Ernst Benary, de la que proceden las láminas de rábanos, zanahorias y cebollas, tenía su sede en Erfurt, Alemania.
- La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos conserva una amplia colección de carteles creados por la Work Projects Administration durante el New Deal.
- Las ilustraciones botánicas solían mostrar una misma fruta entera, cortada y abierta, para que los agricultores pudieran comparar su forma y su pulpa.
- Mrs Beeton's Book of Household Management se publicó por primera vez en 1861.
Preguntas sobre cómo elegir y colgar pósters vintage en la cocina
¿Qué tipo de arte vintage queda mejor en una cocina? Los anuncios de alimentos, los pósters de bebidas y los estudios botánicos tienen sentido por su relación con lo que ocurre en la cocina. Escoge uno según el ambiente que buscas, sin intentar representar todos los alimentos a la vez.
¿Quedan bien los pósters vintage en una cocina moderna? Sí. Un marco sencillo de color negro o madera clara relaciona la imagen antigua con los armarios nuevos. Además, los tonos planos y marcados de muchos pósters vintage combinan bien con los acabados contemporáneos.
¿Qué tamaño de lámina debo elegir para la cocina? Para una pared pequeña o un rincón de desayuno, bastará con A4 o A3. En una pared amplia o sobre una mesa larga, A2 o A1 dan a la imagen la escala que necesita.
¿Cómo agrupo varias imágenes vintage en una pared? Elige imágenes que compartan artista, tema o tono de papel y mantén el mismo formato. Si todos los marcos tienen el mismo acabado, los pósters elegidos por separado formarán un conjunto.
¿Necesitan marco los pósters grandes para la cocina? Un marco define los bordes de la lámina y ayuda a que quede bien en una pared amplia. Un marco magnético de madera de pino o roble da a un póster grande un aspecto más ligero, parecido al de un colgador. Nuestros marcos llevan metacrilato en lugar de cristal, así que hasta los pósters grandes enmarcados llegan intactos.
¿Dónde conviene colgar un póster vintage en la cocina? Un póster con aire de café funciona mejor donde puedas verlo desde la mesa. Una pintura de frutas queda bien junto a una ventana, cerca del lugar donde tomas el café por la mañana.
Sobre nosotros
Somos el equipo de MORYARTY. Fundamos la marca en 2015 y tenemos dos tiendas en Barcelona y dos en Lisboa. Imprimimos cada póster en nuestro taller de Barcelona sobre papel mate de bellas artes de calidad museística. Hemos escrito esta guía como hablaríamos con alguien en la tienda: sobre la pared, la cocina y la imagen que podría ocuparla.



