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Cómo encontramos y reproducimos pósters vintage
Demasiadas obras extraordinarias siguen ocultas en bibliotecas y museos. Nos dedicamos a encontrarlas, restaurarlas a mano y llevarlas hasta tu pared.
AUTOR MORYARTY

Demasiadas obras extraordinarias permanecen en la oscuridad. Millones de imágenes descansan en los depósitos de bibliotecas, en los cajones de museos y en colecciones privadas, sin que nadie las consulte ni las vea. Nos negamos a que esa sea la última página de su historia. Toda imagen que alguien se tomó el tiempo de dibujar, pintar o imprimir merece volver a verse. Nosotros nos ocupamos de sacarlas a la luz.
Quizá diste con un póster que te hizo detenerte: el anuncio de sidra espumosa que Eugène Le Mouel creó en 1897 o el plano del sistema solar que el astrónomo Lucien Rudaux dibujó en 1923. La historia de esa imagen importa, y también importa conservar el diseño que te atrajo. A eso nos dedicamos: buscamos obras originales por todo el mundo, las restauramos a mano y las imprimimos como reproducciones de pósters vintage con las que puedas convivir.
Demasiadas buenas obras siguen sin verse
Una colección puede conservar una obra y, aun así, mantenerla lejos de quienes más la disfrutarían. Una imagen puede pasar décadas en un archivo sin que llegue a verla alguien que la colgaría en su pasillo. Buscamos precisamente esas imágenes, porque encontrarlas permite que más personas disfruten de ellas.

Una obra de otra época responde a un propósito concreto y a las decisiones de quien la diseñó. Un póster estadounidense de 1936 que anima a comer fruta transmitía un mensaje de salud pública. Sus letras rojas y llamativas y las formas sencillas de las frutas se eligieron para cumplir esa función. Esos detalles ofrecen mucho más que una vaga impresión de antigüedad. Cuando sabes para qué se hizo un póster, entiendes mejor sus decisiones gráficas y resulta más interesante tenerlo en casa.
Algunos hallazgos son realmente asombrosos. El biólogo Ernst Haeckel dibujó una lámina de ctenóforos para Kunstformen der Natur, su libro de ilustraciones de formas naturales, terminado en 1904. Las láminas del libro influyeron después en artistas del Art Nouveau. Para nosotros, esta es una de esas joyas olvidadas que merecen volver a verse.
Valoramos las imágenes poco conocidas tanto como las famosas. Que un póster no sea célebre no lo convierte en una segunda opción. Si una imagen te hace detenerte y desear tenerla en tu pared, no importa que sea famosa o no.
Pósters recomendados
- El póster turístico de 1944 sobre los jardines flotantes de Xochimilco, México demuestra que un diseño olvidado aún puede hacer que te detengas.
- Un número de Mexican Art & Life de 1938 es justo el tipo de imagen impresa que permanece en una colección hasta que alguien sale a buscarla.
- Ocho figuras de sombras, obra de Hiroshige de 1842, es un estudio sobrio y preciso de gestos de las manos, de esos que permanecen en la memoria.
Buscamos en países y colecciones de todo el mundo
Desde que MORYARTY comenzó en 2015, trabajamos para reunir el mayor catálogo de pósters vintage posible. Hoy esa ambición se traduce en cifras concretas: más de 2000 pósters, y seguimos sumando. No nos interesa una selección pequeña y previsible. Queremos reunir la mayor variedad de diseños originales que podamos encontrar, para que puedas dar con el que sientas más tuyo.
Buscamos por todo el mundo. Solo en este artículo aparecen pósters de Japón, México, Francia, Alemania, Inglaterra y Estados Unidos que abarcan más de dos siglos. Seguimos buscando pósters de todos los rincones del mundo.
Exploramos bibliotecas, museos, colecciones digitales, colecciones privadas y mercados. Son distintos caminos hacia lo mismo: obras que quedan fuera de la lista de pósters conocidos por todo el mundo. Las bibliotecas y los museos conservan más de lo que pueden mostrar a la vez, y muchos están digitalizando parte de sus archivos. Las colecciones digitales permiten estudiar sus fondos a distancia. En las colecciones privadas y los puestos de los mercados aparece a veces un diseño que había permanecido oculto.

Buscamos diseños originales de cualquier tema y época, porque un catálogo guiado por un único gusto deja fuera la mayoría de las buenas obras. Una lámina del siglo XVIII con veinte conchas tropicales puede convivir con un mapa mundial de razas de perros de 1936. Cada una tiene una identidad propia, y eso es lo que queremos conservar y transmitir.
Pósters recomendados
- El plano general del sistema planetario que Lucien Rudaux dibujó en 1923 lleva el sistema solar a tu pared con rigor científico.
- El póster de sidra espumosa que Eugène Le Mouel creó en 1897 convierte a un camarero y una botella en una imagen inolvidable.
- El póster de automovilismo que Georges Hamel creó en 1950 para el Gran Premio de Pau demuestra que también buscamos en el deporte, además de en la astronomía y la publicidad.
- La lámina del monte Fuji que Kamisaka Sekka hizo en 1909 muestra que nuestra búsqueda alcanza también el diseño japonés de principios del siglo XX.
Conservamos el diseño y los colores originales
Restauramos cada obra a mano y la tratamos con cuidado. Las decisiones importantes ya las tomó el artista, a veces hace un siglo. Nuestra tarea no consiste en imponer un diseño nuevo ni en modernizar lo antiguo. Consiste en preservar lo que hay, con la mayor fidelidad posible, para que el póster que cuelgues sea el que creó su autor.

Los colores, las líneas, las letras cuando las hay y la disposición de las formas: todo contribuye a la identidad de una imagen. Si cambias el verde de una hoja o el grosor de una línea, el póster ya no es el mismo. Durante la restauración cuidamos cada elemento, porque conservarlo es lo que permite reconocer la obra que se eligió para restaurar.
Nuestro criterio es sencillo: crear la reproducción más fiel posible a la obra original. Su diseño y sus colores guían cada paso. No buscamos una versión que nos parezca mejor ni más de moda. Buscamos la que respete lo que creó el artista.
Una lámina científica y un anuncio comercial requieren cuidados distintos. Al restaurar una lámina científica hay que respetar la precisión de sus líneas; en un anuncio, las letras y los colores con los que se imprimió. Una restauración fiel atiende al diseño particular de cada póster, sin reducirlos todos a un mismo estilo.
Pósters recomendados
- Alga blanca sobre fondo rojo y verde, de Henri Matisse, es un recorte de papel que conserva sus colores vivos y definidos.
- Nice, trabajo y alegría, el póster que Matisse creó en 1947, combina frutas, una palmera y colores intensos en un cartel para la ciudad de Niza.
- El póster Kabuki que Ikko Tanaka creó en 1974 demuestra que una caligrafía rotunda puede sostener todo un diseño.
El arte tiene sitio en cualquier hogar
Durante demasiado tiempo, el arte se ha dirigido a las personas con ingresos altos. Las galerías ponen a las obras originales precios fuera del alcance de mucha gente, y se ha repetido tantas veces que el arte es para quienes tienen dinero que muchos han acabado creyéndolo. Rechazamos esa idea por completo. El dinero nunca debería decidir quién puede tener en casa una obra que le gusta.
Nos importan los precios accesibles porque todo el mundo merece poder elegir arte. Una imagen escogida con cuidado hace que sientas tu casa como tuya: marca la diferencia entre una habitación decorada y una habitación en la que se vive. No deberías necesitar un gran presupuesto para convivir con una imagen que te gusta. Que te guste debería bastar.

En nuestras tiendas de Barcelona y Lisboa vemos cada día a personas de todas las edades, géneros y orígenes comprar pósters, y muchas nos hacen comentarios estupendos. Nuestros pósters son para quien decora su primer piso mientras estudia, para una familia que elige algo para la cocina y para cualquiera que quiera sentir su casa como propia.
Pósters recomendados
- El ladrón de fresas, de William Morris, lleva a cualquier habitación un estampado artesanal, sin pretensiones.
- Flamenco rosa, de Audubon, es una lámina de historia natural que encuentra sitio en una pared de cualquier tamaño.
Imprimimos cada póster en nuestro taller de Barcelona
Encontrar y restaurar una imagen es solo la mitad del trabajo. La otra mitad consiste en hacer una lámina que puedas colgar en tu pared. Imprimimos todos los pósters en nuestro propio taller de Barcelona, así que la imagen pasa de nuestras manos a tu pared sin pasar por otras manos. Controlar todo el proceso nos permite responder por el resultado.
Imprimimos cada reproducción en papel mate para bellas artes de 230 g/m² y calidad de museo. Elegimos con cuidado el mismo soporte para todos los pósters, tanto para una lámina oceánica de azul intenso como para un anuncio rojo y brillante. Es un papel de buen gramaje, con una superficie suave que no refleja la luz. Reproduce los colores sin brillos, para que la imagen se vea bien desde cualquier ángulo.

Usamos tintas pigmentadas de calidad de archivo, pensadas para durar. Producen reproducciones resistentes y de alta calidad, y nos permiten imprimir tanto los matices de una ilustración antigua como los colores planos de un póster geométrico moderno. El resultado es una lámina cuyos colores se mantienen tal como se imprimieron.
Si quieres enmarcar un póster, ofrecemos marcos de aluminio y pino de nuestra gama clásica, además de marcos magnéticos de madera. Los hay en negro, blanco, roble claro y dorado, para que puedas elegir el que mejor combine con el póster. Los marcos se venden por separado, pero si pides uno junto con un póster, lo enmarcamos gratis y lo enviamos ya enmarcado a cualquier punto de Europa. El frontal de metacrilato es más ligero y resistente que el cristal y llega sin romperse. Si todavía no has elegido póster, nuestra selección es un buen punto de partida.

Y aquí va nuestra invitación. Esperamos que encuentres entre todos nuestros pósters esa obra que quieras ver cada día y le hagas un hueco en tu pared: un póster puede transformar la habitación. El catálogo sigue creciendo porque queremos que la próxima imagen de la que te enamores esté ahí cuando la busques.
Pósters recomendados
- La gran ola de Kanagawa, de Hokusai, es la ola más famosa del arte y, en una pared, sigue pareciendo actual.
- Un estudio botánico de Coffea arabica convierte tu cocina en un lugar con una historia que contar.
- The modern poster, de Will Bradley, creado en 1895, presenta un diseño de plumas de pavo real que aún parece adelantado a su tiempo.
¿Sabías que…?
- Henri Matisse creó sus famosos recortes de papel durante la última década de su vida. A menudo trabajaba desde la cama o una silla de ruedas porque la enfermedad le dificultaba pintar.
- Lucien Rudaux era astrónomo además de ilustrador; sus láminas planetarias recibieron elogios por su precisión científica.
- La gran ola de Kanagawa no es una pintura, sino una estampa xilográfica de la serie Treinta y seis vistas del monte Fuji, que Hokusai realizó hacia 1830.
- Birds of America, de John James Audubon, reúne 435 láminas a tamaño natural coloreadas a mano y publicadas entre 1827 y 1838.
- William Morris fundó en 1861 una empresa de diseño que defendía los tejidos y papeles pintados artesanales e influyó durante generaciones en el diseño de interiores.
- Desde su fundación en 2015, MORYARTY ha restaurado y reproducido más de 2000 pósters vintage.
Preguntas sobre el origen y la elaboración de nuestros pósters
¿Dónde puedo encontrar pósters vintage originales a la venta? En nuestro catálogo puedes pedir reproducciones fieles de pósters vintage, restauradas a mano e impresas en papel para bellas artes en nuestro taller de Barcelona. Hacemos envíos a toda Europa en un plazo de 2 a 4 días, según el destino. Si prefieres ver los pósters en persona, encontrarás nuestras tiendas en nuestro localizador de tiendas.
¿Qué calidad tiene la impresión? Imprimimos cada póster en nuestro taller de Barcelona sobre papel mate grueso para bellas artes, con tintas elegidas para conservar sus propios colores con el paso del tiempo. Los pósters A1 y A2 viajan en tubos rígidos de cartón. Los A4 y A3 se envían planos con un cartón rígido de refuerzo o enrollados en un tubo.
¿En qué tamaños están disponibles los pósters? Ofrecemos cuatro formatos para colgar en la pared: A4, A3, A2 y A1. Todos los pósters están disponibles en esos formatos, para que puedas elegir el que mejor encaje en tu espacio.
¿Cómo restauráis un póster vintage sin cambiar su diseño? Restauramos cada obra a mano y nunca alteramos su diseño ni sus colores originales. Hacemos cada reproducción lo más fiel posible al original.
¿Enmarcáis los pósters? Vendemos por separado marcos de aluminio, de pino y magnéticos de madera, en varios tonos. Si pides un marco junto con un póster, lo enmarcamos gratis y lo enviamos ya enmarcado a cualquier punto de Europa.
Sobre el autor
MORYARTY Vintage Posters es una empresa europea fundada en 2015, con cuatro tiendas: dos en Barcelona y dos en Lisboa. Hemos reunido una colección de más de 2000 pósters vintage hallados en bibliotecas, museos, colecciones digitales, colecciones privadas y mercados. Restauramos cada obra a mano e imprimimos todos los pósters en nuestro propio taller de Barcelona. Más de diez distribuidores, entre ellos tiendas de diseño, librerías y concept stores, venden nuestros pósters por toda Europa. Nos dedicamos a esto porque creemos que todo el mundo merece tener arte en sus paredes.



