OHARA KOSON|11 MIN DE LECTURA
Las estampas de Ohara Koson y cómo se hacían
Un hombre, tres firmas y un pavo real blanco que despliega la cola sobre un fondo verde pálido. Estas estampas nacieron de la discreta colaboración entre un pintor y los artesanos que dieron color a sus trazos.
AUTOR MORYARTY

Quizá hayas visto un pavo real blanco con la cola desplegada sobre un fondo verde pálido, un pajarillo azul entre las hojas anaranjadas de una paulonia o dos peces de colores en una amplia extensión de agua. Son estampas de Ohara Koson, pintor y diseñador de grabados japonés que vivió entre 1877 y 1945 y llevó el género de aves y flores a la edición moderna de grabados en madera.
Koson se formó como pintor, creó estampas para la exportación en torno al cambio de siglo, volvió durante un tiempo a la pintura y, en los años veinte, se sumó al renacimiento del shin-hanga impulsado por el editor Watanabe Shōzaburō. Las estampas terminadas nunca fueron obra suya en solitario. Un grabador tallaba sus trazos en madera, un impresor aplicaba el color sobre papel humedecido y un editor distribuía las estampas. Este artículo recorre esa trayectoria y se detiene en las aves, el pavo real blanco, las flores y los peces que le dieron fama.
¿Quién fue Ohara Koson?
Ohara Koson nació con el nombre de Ohara Matao en Kanazawa, a orillas del mar de Japón, en 1877. Su trayectoria abarcó los últimos años de la era Meiji, la era Taishō y el comienzo de la era Shōwa. Murió en 1945, después de dedicar más de cuatro décadas a representar aves, flores, peces y agua.
Sus firmas pueden desconcertar a quien empieza a coleccionar su obra. Las primeras llevan el nombre Koson. Desde mediados de los años veinte, muchos diseños para Watanabe aparecen firmados Shōson; las estampas que creó en esos mismos años para otros editores llevan la firma Hōson. Las tres firmas corresponden a un mismo artista: los cambios señalan distintos editores y etapas, no personas diferentes. De ahí que las fichas de los museos y los marchantes parezcan a veces hablar de tres artistas distintos.

Las aves y las plantas de temporada dominan las obras por las que más se le recuerda, pero su repertorio era más amplio. También representó peces, barcos, gatos y escenas a orillas del agua. Aun así, la naturaleza siguió siendo el centro de su obra. Sus composiciones dejan suficiente espacio libre para que cada criatura destaque por sí sola.
¿Dónde aprendió a pintar aves y flores?
De joven se trasladó a Tokio y estudió pintura con Suzuki Kason, pintor de aves y flores. El 'son' de su nombre artístico procede del nombre de su maestro. Esa formación explica el punto de partida pictórico de sus grabados posteriores: una rama, un ave, una flor y poco más.
La tradición a la que se incorporó se llama kachō-ga, el género japonés de aves y flores. Una escena de kachō-ga no necesita un paisaje detrás del motivo. Basta un ave posada en una rama para evocar la estación, el tiempo y la atmósfera. Esa economía de medios le iba bien a Koson. En sus estampas, una rama, un ave y el papel sin imprimir sostienen toda la composición.
Dos estampas muy distintas muestran los frutos de esa formación. En una, su pájaro sobre la paulonia se posa entre las hojas que crecen hacia arriba, una pequeña figura azul rodeada de espacio libre. En otra, sus lirios llenan una lámina vertical con hojas verdes y flores abiertas; el fondo pálido hace las veces de paisaje. Ambas obras descansan en la misma atención a la curva de un tallo y al despliegue de una hoja.
¿Cómo pintaba Ohara Koson las aves y las flores?
La pintura y el diseño de estampas exigían cosas distintas de una misma mano. En una pintura, el fino trazo del pincel delimita un pico, una pluma y una ramita. El pintor varía la presión para distinguir un tallo delgado de una hoja ancha, y esa línea sostiene la imagen antes de que se añada el color. Koson también pintó motivos de aves y flores con tinta y color; su dominio de los cambios de grosor de la línea pasó a los diseños que después entregaba al grabador.
La tinta y el color diluido crean matices en plumas y pétalos sin cubrir todo el papel. Una aguada pintada fluye libremente: una misma pincelada puede empezar oscura y terminar pálida. En una estampa ocurre algo distinto. El color se aplica bloque a bloque, y cada transición debe planificarse, tallarse e imprimirse deliberadamente.
El dibujo del diseñador tenía que prever esa diferencia. El borde pintado sale del pincel en una sola pasada; el borde impreso se talla y se entinta antes de llegar al papel. Como diseñador, Koson debía ofrecer al grabador y al impresor una imagen que pudieran convertir en bloques y reproducir en múltiples ejemplares. Una línea que parecía espontánea sobre el papel tenía que tallarse en madera. Una aguada debía dividirse en zonas que se imprimieran por separado.
¿Cómo llegaron sus primeras estampas al extranjero?
Alrededor del cambio del siglo XIX al XX, el editor tokiota Daikokuya empezó a producir los diseños de aves y flores de Koson como grabados en madera a color. Matsuki Heikichi dirigía Daikokuya y destinaba buena parte de su catálogo a compradores extranjeros. Las estampas se hacían para viajar: se imprimían en tiradas y se vendían como imágenes asequibles de la naturaleza japonesa.
La exportación cambió el público de sus obras y amplió su alcance. En Estados Unidos y Europa, los compradores adquirieron aves y flores de Koson en grandes cantidades. Muchas de aquellas primeras estampas salieron de Japón y todavía aparecen en colecciones occidentales y en el mercado.

Sus primeros diseños abarcaron imágenes muy distintas y, en conjunto, ofrecieron a los compradores extranjeros una amplia muestra de motivos naturales japoneses. Un pequeño pájaro azul sobre una rama de paulonia mantiene la escena íntima e inmóvil. El pavo real blanco despliega la cola por toda la hoja y cambia por completo la escala. Los nenúfares muestran flores rosas y hojas redondeadas en un encuadre cerrado, mientras que una pareja de peces de colores queda suspendida en el agua.
¿Por qué volvió Koson al grabado en madera en los años veinte?
Tras sus primeros trabajos para la exportación, Koson se alejó del diseño de estampas y se concentró principalmente en la pintura. Durante varios años, el pincel tuvo prioridad sobre las planchas de madera del editor. Esa pausa ayuda a explicar por qué su obra conservada parece dividida en tres etapas: una primera serie de estampas, un periodo intermedio más discreto dedicado a la pintura y, después, un florecimiento tardío de grabados firmados con otros nombres.
Su regreso llegó de la mano de Watanabe Shōzaburō, el editor de Tokio que dio nombre y forma al movimiento shin-hanga. El shin-hanga, o 'nuevas estampas', recuperó la antigua división del trabajo: un diseñador, un grabador, un impresor y un editor colaboraban en cada imagen. Watanabe incorporó a pintores para crear los diseños y, hacia 1926, sumó a Koson a ese grupo.
Las estampas posteriores mantienen los motivos de aves y flores. Lo que cambió fue, sobre todo, el sistema editorial, las firmas y el mercado. Una estampa de Koson de los años veinte y otra de hacia 1910 suelen compartir las mismas especies, los espacios abiertos y los detalles estacionales.
¿Cómo se hacían los grabados en madera de Ohara Koson?
Cada grabado japonés en madera a color era fruto de una colaboración; Koson se ocupaba del diseño. El editor coordinaba a los especialistas. Un grabador pegaba el dibujo sobre un bloque de madera de cerezo y retiraba todo lo que no debía imprimirse. Después intervenía el impresor: extendía el pigmento sobre el bloque tallado, colocaba encima el papel húmedo y frotaba el reverso de la hoja con un baren, una almohadilla plana que se maneja con la mano.
El registro de los bloques hacía posible todo el proceso. El contorno tallado y las distintas zonas de color debían coincidir exactamente sobre la hoja; unas marcas llamadas kentō los mantenían alineados. Un tallo estrecho, un pico o el borde de una pluma podían estropearse por una fracción de milímetro. Por eso grabador e impresor trabajaban con una precisión que la mayoría de los dibujos no exige.
Los degradados suaves se conseguían con una técnica llamada bokashi. El impresor distribuía el pigmento de manera desigual por el bloque o lo humedecía para controlar cuánto color llegaba al papel. Así, una sola zona impresa podía pasar de un tono intenso a desvanecerse por completo. Puedes buscar las suaves gradaciones propias del bokashi en el azul de los pétalos de los lirios y en los delicados cambios de tono de los nenúfares rosas. El resultado parece pintado, pero el bokashi es un procedimiento de impresión que se aplica hoja por hoja.
Las líneas finas planteaban otras exigencias al bloque. Para imprimir dibujos de plumas como los que se ven en la cola desplegada del pavo real, el grabador generalmente tenía que dejar en relieve aristas de madera muy delgadas. Y líneas tan sutiles como las que rodean a esta garceta bajo la lluvia debían seguir pareciendo lluvia, no arañazos.
¿Qué distingue a las estampas de aves de Ohara Koson?
Sus estampas de aves varían en el número de animales, su postura y su posición sobre el papel. El pájaro azul entre las hojas de paulonia se apoya en la rama. En la pareja de gansos que vuela sobre el agua, la mirada sigue su movimiento por el aire, por encima de las ondas.
Las aves acuáticas le permitían crear otras composiciones. Los gansos blancos que nadan destacan con sus dos cuerpos claros sobre el agua oscura, mientras unas pocas cañas se alzan a un lado. La estampa de las gaviotas sobre el mar agitado muestra cinco aves a distintas alturas por encima de las olas, de modo que el ritmo sustituye a la quietud.

Los escenarios son deliberadamente mínimos. Una rama o unos juncos sitúan al ave sin competir con ella, y las amplias zonas libres permiten distinguir cada postura. Lo que al principio parece un espacio vacío es la parte del diseño que deja ver al ave con claridad.
¿Cómo compuso Ohara Koson su estampa del pavo real?
En el pavo real pálido con la cola abierta, el ave despliega sus plumas sobre un fondo verde suave. Comparado con el pajarillo posado entre las ramas de paulonia, ocupa mucho más espacio en la hoja. Esa diferencia de escala da al pavo real un aire ceremonial, mientras que el pájaro pequeño conserva la intimidad de una observación cercana.
Toda la fuerza de la imagen cabe en una silueta sencilla. Los finos dibujos de las plumas se extienden por encima de unas patas delgadas, y el fondo que las rodea apenas tiene detalles. La minuciosidad no recarga la imagen porque el contorno exterior mantiene unido el conjunto. Primero ves el abanico; luego, los pequeños dibujos de su interior y, por último, el cuerpo pálido en el centro.

En La garceta bajo la lluvia, el ave blanca ocupa el centro, pero la estampa recurre al efecto contrario: el fondo oscuro y lluvioso hace destacar su cuerpo pálido. El pavo real blanco invierte el contraste. Su plumaje claro se distingue sobre el color más suave del fondo y permite ver el abanico en toda su extensión.
¿Cómo representaba Koson la lluvia y la nieve?
El tiempo cambia la atmósfera de una escena de aves, y Koson lo aprovechó con contención. La garceta solitaria bajo la lluvia permanece inmóvil mientras caen a su alrededor las largas líneas de agua. Un grupo de garcetas en la nieve pálida reúne cuerpos blancos que se superponen en un paisaje frío y silencioso. En una estampa, la lluvia aísla al ave; en la otra, la nieve posada en el suelo mantiene unido al grupo.
La nieve también aparece entre las plantas en una escena de dos papamoscas azules sobre una nandina nevada. Las aves se posan entre ramas arqueadas y bayas cubiertas de nieve. Aquí, los detalles de la estación las rodean en lugar de aislarlas. Las bayas rojas destacan frente a la nieve blanca y los dos pájaros azules.
Cinco gaviotas sobre el agua agitada muestran un mar turbulento, azotado por el viento. En la estampa de la garceta ocurre lo contrario: en lugar de agua revuelta, una lluvia fina y uniforme dibuja el aire detrás del ave.
¿Cómo dispuso Koson los lirios, los lotos y los nenúfares?
Cuando no aparece ningún ave, la planta sostiene la composición, y Koson dio a cada especie su propia estructura. Un grupo de lirios azules eleva sus estrechas hojas verdes hacia las flores, cerca del borde superior. El loto en flor equilibra los capullos y las flores erguidos con hojas anchas y abundante espacio libre, de modo que parece flotar en lugar de crecer hacia arriba.
Los nenúfares vistos de cerca acercan al espectador las flores rosas y las hojas redondeadas; el encuadre recorta estas últimas hasta llenar la hoja. El loto en flor deja más espacio alrededor de sus formas. Los nenúfares parecen próximos e íntimos, mientras que el loto permanece a una distancia más serena.

La azalea en flor sigue los tallos ramificados hasta las flores rojas, a diferencia del crecimiento más recto de las hojas de los lirios. En cada caso, la forma en que crece la planta entra en la composición. Koson dibujaba ese crecimiento, y el grabador y el impresor conservaban su claridad.
¿Cómo representó Koson las carpas koi y los peces de colores?
Los peces ofrecían a Koson un escenario aún más despejado que las aves. La pareja de peces de colores se desliza por una amplia extensión de agua azul con suaves ondas; los peces son los únicos protagonistas. Una carpa solitaria flota en agua azul verdosa, con el resto de la hoja libre. Los dos peces avanzan juntos, mientras que la carpa tiene toda la extensión de agua para ella sola.
Ninguna de las dos escenas necesita una orilla dibujada para sugerir movimiento. Las ondas y la posición de los cuerpos bastan. En cambio, los tres barcos de pesca sobre el agua en calma se reparten entre amplias zonas de agua y cielo, y dan a la escena un horizonte y una escala que no aparecen en las imágenes de peces.

Los barcos al atardecer van más allá y presentan la escena presidida por un sol rojo a poca altura, por encima de los barcos de formas sencillas. Los peces habitan un mundo sin puntos de referencia; los barcos pertenecen a una hora y a unas condiciones atmosféricas concretas. Juntas, estas imágenes muestran cuánto podía expresar Koson con una extensión de agua.
Cómo elegir y enmarcar una estampa de Koson en casa
Estas estampas muestran distintas formas de quietud. Un formato vertical cabe en una pared estrecha. En la franja junto a una puerta, la rama de paulonia en A3, con un marco de pino claro, deja espacio para que la rama ascienda. Los lirios azules en A2, con un marco de aluminio blanco, guían la mirada hacia arriba siguiendo las hojas y las flores. Por eso encajan en una pared que pide altura, no anchura.
En una pared principal, el pavo real con la cola desplegada necesita el formato más grande para que el amplio abanico se aprecie desde el otro lado de la habitación. En A1, con un marco de aluminio dorado, su abanico se convierte en el centro de atención de la estancia. Para un rincón más pequeño, la nandina invernal en A3, con un marco de pino negro, reúne a dos pájaros azules y unas bayas nevadas en una escena que puedes contemplar a diario sobre una consola.
Junto a un sillón de lectura, es más fácil detener la mirada entre página y página en una imagen con espacio libre. El loto en flor en A2, con un marco de pino claro, deja mucho espacio alrededor de los capullos. El primer plano de los nenúfares en A3, con un marco de aluminio blanco, acerca las flores rosas y las hojas redondeadas. Esta lámina funciona en una pared que contemplas desde el sillón.
La azalea roja en A4, con un marco de aluminio negro, encaja junto a un escritorio: sus flores rojas aportan color sin saturar la zona de trabajo. Sobre un aparador, esta estampa en A2 de dos peces de colores que atraviesan el fondo azul muestra un agua ondulante, y los peces parecen moverse cada vez que los miras. Puedes ver estas obras y el resto de la serie en nuestra colección de Ohara Koson. Imprimimos cada póster en nuestro taller de Barcelona sobre papel mate fine art de 230 g/m², con tintas pigmentadas de calidad de archivo. Así, los fondos pálidos mantienen un tono uniforme y el agua conserva sus suaves degradados.
¿Sabías que…?
- Koson también creó estampas de batallas durante la guerra ruso-japonesa de 1904-1905, en marcado contraste con las aves y flores a las que regresó después.
- El editor Watanabe Shōzaburō también publicó a Kawase Hasui e Itō Shinsui, los dos diseñadores de paisajes y figuras más conocidos del shin-hanga.
- Ernest Fenollosa, conservador de arte japonés del Museum of Fine Arts de Boston, pidió a Koson que enviara muchas de sus estampas de aves y flores a Estados Unidos.
- El Rijksmuseum de Ámsterdam conserva una estampa de un pavo real blanco de Koson.
- La editorial Sakai y Kawaguchi publicó sus estampas firmadas Hōson.
- En 1933, Koson diseñó una estampa de un gato que observa una pecera con peces de colores.
Preguntas frecuentes sobre Ohara Koson
¿Cómo distingo una estampa temprana de Koson de otra posterior? Busca la firma y el sello del editor en la estampa. Los primeros diseños suelen llevar el nombre Koson y el sello de un editor como Daikokuya, la casa dirigida por Matsuki Heikichi. Desde mediados de los años veinte, los diseños suelen llevar la firma Shōson y el sello de Watanabe Shōzaburō, mientras que las estampas para Sakai y Kawaguchi están firmadas Hōson. Comprobar la firma junto con el sello ofrece una pista más fiable que la fecha por sí sola.
¿Por qué el mismo artista firmaba como Koson, Shōson y Hōson? Cambió de nombre artístico según el editor y la etapa. Quienes coleccionan sus estampas utilizan la firma como pista: Koson identifica las primeras obras, Shōson las publicadas por Watanabe desde mediados de los años veinte y Hōson las que hizo para otros editores en esos mismos años. Los tres nombres pertenecen a la misma persona.
¿Cuál es la estampa del pavo real más famosa de Ohara Koson? La que hay que buscar es la del pavo real blanco con la cola desplegada. El Rijksmuseum de Ámsterdam conserva un ejemplar. Nuestra reproducción del pavo real blanco queda mejor en el formato más grande y con un marco de aluminio dorado, que deja lucir toda la extensión del abanico.
¿Ohara Koson solo dibujaba aves? No. También hizo estampas de flores, peces, barcos y gatos y, durante la guerra ruso-japonesa de 1904-1905, diseñó escenas de batallas. Los motivos naturales fueron aquellos a los que volvió una y otra vez, y por ellos se le recuerda hoy.
¿Qué tipos de obras hizo Ohara Koson? Su obra incluye rollos pintados con tinta y color, además de diseños para grabados en madera. Las pinturas muestran las mismas aves y plantas que las estampas, pero son obras únicas; los diseños de grabados, en cambio, se convertían en tiradas gracias al trabajo de grabadores e impresores.
¿Dónde puedo ver o comprar estampas de peces de Ohara Koson? Puedes buscar sus estampas de peces en las colecciones en línea del Rijksmuseum y el British Museum. Nuestra colección de Ohara Koson incluye la carpa koi, los dos peces de colores y varias escenas junto al agua. Estas imágenes comparten con las estampas de aves las amplias superficies de agua y los tonos contenidos.
Pósters de nuestra colección
- Flores de nandina (Ohara Koson, 1910)
- Nenúfar en flor (Ohara Koson, 1910)
- Azalea en flor (Ohara Koson, 1930)
- Dos peces de colores (Ohara Koson, 1910)
Sobre el autor
MORYARTY se fundó en 2015 y hoy cuidamos una colección de más de 2000 pósters y láminas vintage. Nuestro equipo busca imágenes en museos, bibliotecas y colecciones privadas, las restaura a mano sin alterar el dibujo ni los colores originales e imprime cada una en nuestro taller de Barcelona con tintas pigmentadas de calidad de archivo. Si alguna vez pasas por una de nuestras tiendas en Barcelona o Lisboa, podrás ver la colección en persona.



