Sobre el artista
Paul Klee fue un pintor suizo-alemán cuya mirada inventiva contribuyó a definir el arte moderno temprano. A comienzos de la década de 1920 impartió clase en la Bauhaus, donde sus reflexiones sobre color, forma y estructura visual influyeron en generaciones de artistas y diseñadores. Su obra enlaza con frecuencia música, memoria e imaginación, recurriendo a un lenguaje simbólico que explora los mecanismos internos de la percepción.
Su legado perdura como figura clave en el avance del arte abstracto y del modernismo, y su aproximación pedagógica sigue siendo referencia para quien estudia la relación entre teoría y práctica artística. Descubre más en nuestra colección Paul Klee y explora el universo de los pósters Bauhaus.
La obra
Realizada en 1922, Tres casas refleja un periodo de renovación artística en la Europa de posguerra, cuando los creadores buscaban nuevas vías para expresar ideas universales. En lugar de representar una escena literal, Klee destila la idea de hogar hasta convertirla en un símbolo poético, invitando a la reflexión sobre la memoria, el sentido de pertenencia y la resonancia emocional del lugar. La obra dialoga con los ideales de la Bauhaus, donde las formas sencillas se concebían como portadoras de significado profundo y lo cotidiano se transformaba en punto de partida creativo.
Tres casas se propone como una meditación serena sobre arquitectura e imaginación, dejando al espectador la libertad de proyectar sus propias asociaciones sobre sus formas delicadas.
Estilo y características
La composición presenta tres siluetas de casas estilizadas, trazadas con líneas delicadas e irregulares y rellenas mediante lavados translúcidos de color. Los verdes suaves, los azules tenues y toques de rosa y beige conforman una paleta armónica que confiere a la escena una atmósfera tranquila y contemplativa. La geometría equilibrada se ve suavizada por imperfecciones de trazo manual, que aportan calidez e intimidad.
La técnica de Klee combina la claridad de la abstracción con la sensibilidad de la acuarela, dando lugar a una lámina que se siente a la vez moderna y atemporal. Esta pieza atrae tanto a quienes aprecian el arte mural abstracto como a los seguidores del diseño inspirado en la Bauhaus.
En la decoración interior
Esta lámina de Paul Klee introduce una estructura serena en el interior, adecuada para salones, espacios creativos o rincones de lectura. Su geometría juguetona complementa estilos minimalistas, nórdicos y mid-century, mientras que la paleta suave se integra con neutros fríos y cálidos por igual.
Combínala con madera clara, marcos en negro mate o lino natural para enfatizar la simplicidad refinada de la obra; los matices verdes y azules añaden una nota fresca que renueva espacios contemporáneos y aporta un aire vintage sutil
