Sobre el artista
G. Fassin figura como el dibujante responsable de esta ilustración de patente, un papel que exigía tanto rigor técnico como claridad artística. A principios del siglo XX, los ilustradores de patentes como Fassin fueron esenciales para enlazar la invención con su documentación, garantizando que los nuevos dispositivos quedaran registrados con precisión legal y coherencia visual. Su trabajo se sitúa en la intersección del ingenio mecánico, el diseño y la comunicación visual, reflejando el espíritu innovador de la época.
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La obra
Esta lámina de la patente de 1938 documenta un momento en que la tecnología de las cámaras evolucionaba con rapidez, acercando la fotografía al gran público. Los dibujos de patente se elaboraban para ofrecer un registro visual exacto de la estructura y funcionamiento de un invento, con fines legales y prácticos. La obra conserva un fragmento de historia tecnológica y permite entender el proceso meticuloso detrás de objetos cotidianos, así como el impulso creativo de la era previa a la guerra.
Más allá de su propósito técnico, esta lámina vintage invita a apreciar la artesanía, a menudo pasada por alto, que sostiene el arte de la fotografía
Estilo y características
La impresión presenta un esquema clásico de patente, con varios diagramas numerados dispuestos para facilitar la lectura comparativa. Finas líneas negras delinean los componentes de la cámara, mientras etiquetas precisas y vistas seccionadas resaltan los detalles mecánicos. La composición es limpia y metódica, priorizando la exactitud y el orden frente a elementos decorativos.
El fondo beige aporta una sensación archivística y académica, lo que la convierte en una pieza natural para decoraciones en blanco y negro o para quienes valoran el arte mural minimalista
En la decoración interior
Esta lámina de patente encaja bien en despachos, estudios, bibliotecas o paredes de pasillo en formato galería, donde su diseño estructurado destaca con elegancia. Combina con interiores minimalistas, industriales y modernos, y añade un toque refinado a espacios tradicionales cuando se enmarca en madera o en negro mate.
La paleta neutra de beige y negro permite que se integre con materiales como hormigón, acero o nogal, siendo ideal para quien busca una lámina técnica vintage que inspire creatividad o celebre la historia de la fotografía
