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Moryarty

The Turkish Bath Póster

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The Turkish Bath (1863) por Jean Auguste Dominique Ingres

Aporta una elegancia atemporal a tu espacio con este exquisito póster, inspirado en la fascinación de Ingres por la belleza sensual y los temas orientalistas, que captura una escena armónica de relajación e intimidad que en su día formó parte de la colección privada de un sultán turco.

Nuestros pósters están impresos en papel artístico mate libre de ácido de alto gramaje (230 g/m²), con tintas resistentes a los rayos UV para una máxima durabilidad. También ofrecemos impresión en lienzo texturizado (300 g/m²), más flexible y resistente. Nuestros marcos están fabricados en aluminio ligero o madera maciza. Más información en nuestras preguntas frecuentes.

Ref : CLAS24

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Sobre el artista

Jean Auguste Dominique Ingres fue un pintor francés destacado del siglo XIX, célebre por su dominio de la línea y por un enfoque idealizado y refinado de la figura humana. Vinculado al neoclasicismo, Ingres tomó inspiración de la antigüedad clásica y, a la vez, desarrolló un lenguaje propio que equilibraba claridad, sensualidad y armonía compositiva. Su influencia perdura entre generaciones de artistas, tanto académicos como modernos.

Su legado continúa presente en colecciones de pósters de arte clásico y en las selecciones de láminas de artistas famosos, ofreciendo una ventana a las tradiciones de taller y a los ideales estéticos de su época.

La obra

Terminada en 1863, The Turkish Bath surge en un momento de creciente interés europeo por las culturas y la estética del Imperio Otomano. Lejos de representar una escena literal, Ingres construye una visión imaginada del hammam, alimentada por relatos de viaje, estudios previos y la fascinación romántica por tierras lejanas. La pintura encaja en el movimiento orientalista más amplio, donde los artistas exploraban el lujo, la sensualidad y el escapismo a través de escenarios idealizados.

La obra invita además a reflexionar sobre cómo los pintores del siglo XIX negociaron ideas de belleza, deseo y alteridad cultural, situándose como un ejemplo significativo dentro de la decoración orientalista y del debate histórico sobre representación y exotismo.

Estilo y características

La composición adopta la forma de un tondo circular, poblado por figuras femeninas reclinadas e interconectadas. Ingres utiliza contornos precisos y una superficie pulida, casi esmaltada, privilegiando la elegancia del dibujo por encima de una pincelada visible. Las figuras aparecen en tonos cálidos y luminosos de piel, sobre un interior sobrio en beige y piedra, con toques discretos de verde, rojo y azul en tejidos y objetos.

El ambiente general es tranquilo e íntimo; la disposición rítmica de los cuerpos sugiere un movimiento continuo. La sensualidad contenida y la composición clásica convierten esta lámina artística en una pieza atemporal y sugerente.

En la decoración interior

La obra funciona muy bien en espacios que buscan delicadeza y sofisticación, como dormitorios, tocadores o bibliotecas privadas. Su paleta suave armoniza con latón antiguo, maderas oscuras, mármol y textiles ricos como terciopelo o lino, integrándose en interiores clásicos, eclécticos o boutique.

Para potenciar los tonos del cuadro, considera paredes en beige cremoso, vegetación en verde profundo, alfombras en rojo apagado o piezas en cerámica azul. Como selección de arte mural vintage, también combina con otras erotic art prints y con la discreta elegancia de los beige posters.