Sobre el artista
Samuel Jessurun de Mesquita fue un artista gráfico neerlandés cuya innovadora técnica en xilografía y grabado contribuyó a definir el lenguaje visual del modernismo holandés de principios del siglo XX. Su obra se sitúa entre el Art Nouveau y el Art Deco gracias a la capacidad para reducir las formas naturales a composiciones depuradas y memorables.
De Mesquita también desempeñó un papel formador como profesor de M. C. Escher, transmitiendo un enfoque disciplinado de la línea, el patrón y la composición. Su legado perdura tanto en sus motivos animales como en la influencia que ejerció sobre generaciones de creadores neerlandeses.
La obra
Realizada en 1927, Periquitos nació en una época en la que muchos artistas europeos buscaban conciliar la energía del mundo natural con la claridad del diseño moderno. En lugar de documentar las aves con fines científicos, de Mesquita las convirtió en motivos rítmicos que reflejan una fascinación cultural por animales exóticos como símbolos de sofisticación y compañía.
Esta lámina encarna el deseo de la posguerra de introducir elementos de la naturaleza en la vida doméstica mediante formas estilizadas y decorativas. Muestra cómo el modernismo reinterpretó temas conocidos para adaptarlos a los gustos e interiorismos contemporáneos.
Estilo y características
La composición juega con el contraste extremo del negro y el blanco: los periquitos se construyen a partir de curvas entrelazadas, ángulos contundentes y contornos marcados. El alto contraste y las formas simplificadas generan un impacto visual inmediato, mientras que texturas lineales sutiles sugieren el plumaje sin recurrir al detalle naturalista.
El resultado es una pieza gráfica y casi arquitectónica, propia de la elegancia depurada del Art Deco. Esta lámina artística atraerá a quienes valoran la claridad gráfica del primer modernismo y el repertorio de arte mural en blanco y negro.
En la decoración interior
Periquitos funciona como un punto focal sofisticado en salones, pasillos u oficinas, aportando interés visual sin introducir color. Su paleta monocroma combina con maderas claras, cromo, metal negro o piedra, adaptándose a interiores escandinavos, modernistas o de mediados de siglo.
Puede enmarcarse de forma sencilla para lograr un efecto de galería, o combinarse con marcos que complementen la estética. También armoniza con otras láminas de animales y con pósters inspirados en la Bauhaus para un ambiente coherente y de corte moderno.
