Sobre el artista
Roger Broders fue un cartelista francés reconocido por su papel decisivo en la configuración de la imagen visual de la publicidad de viajes a principios del siglo XX. Su enfoque depurado, heredero del Art Déco, simplificaba los destinos hasta reducirlos a siluetas impactantes, tipografías elegantes y grandes planos de color, lo que hizo sus obras inmediatamente reconocibles y muy codiciadas por los coleccionistas.
Broders supo capturar el optimismo y el atractivo del viaje durante la edad de oro del turismo, cuando los carteles eran auténticas invitaciones a explorar nuevos horizontes. Su legado perdura como un referente del diseño gráfico francés clásico y del arte de viaje vintage.
La obra
Realizado en 1950, Sur la Côte d'Azur refleja la recuperación de la vida de ocio y el impulso turístico en la posguerra en la Riviera francesa. Este póster forma parte de un movimiento más amplio que volvió a presentar la costa mediterránea como un símbolo de relajación, cosmopolitismo y libertad renovada tras años de conflicto.
Encargado para atraer viajeros, el cartel evoca días bañados por el sol y el atractivo intemporal de la Côte d'Azur. Como muchas láminas publicitarias vintage, fue diseñado para inspirar sueños de evasión y sugerir un estilo de vida amable y despreocupado junto al mar.
Estilo y características
La composición se basa en formas geométricas nítidas y un equilibrio armónico del color. En primer plano, figuras estilizadas descansan bajo sombrillas sobre una playa dorada, mientras veleros se deslizan por aguas de un azul intenso. La escena se enmarca con palmeras y diagonales dinámicas que conducen la mirada hacia el horizonte abierto.
Broders usa azules saturados, amarillos cálidos y rojos vibrantes, complementados por toques de verde y acentos negros que anclan la composición. El resultado es una imagen a la vez vivaz y refinada, que encarna la claridad y el optimismo del Art Déco. Esta pieza atrae especialmente a quienes coleccionan arte marino y láminas de viaje vintage.
En la decoración interior
El póster de Roger Broders funciona como un punto focal contundente en salones, recibidores o espacios creativos, aportando luminosidad y ganas de viajar. Sus líneas limpias y paleta audaz combinan muy bien con mobiliario mid-century, decoración minimalista o ambientes inspirados en la costa.
Para lograr un conjunto equilibrado, se pueden repetir los azules y amarillos en textiles o cerámica, reservando el rojo para pequeños toques de interés visual. También se integra con naturalidad en una pared de galería con arte mural azul y pósters de viaje clásicos, creando una atmósfera curada de inspiración mediterránea.
