Sobre el artista
Creado por un artista anónimo, este grabado botánico de 1899 refleja la fascinación de finales del siglo XIX por la historia natural. En esa época, la expansión de los jardines botánicos y la moda por coleccionar plantas impulsaron una producción masiva de imágenes vegetales detalladas, pensadas tanto para el estudio científico como para el disfrute estético. Estas láminas solían incluirse en libros de referencia y eran muy valoradas por coleccionistas y naturalistas por su precisión y belleza.
La tradición de observación meticulosa y documentación que encarna esta pieza sigue teniendo eco hoy, ofreciendo una ventana al cruce entre ciencia y arte que caracterizó la era. Si te interesan más ilustraciones botánicas de época, explora nuestra colección de láminas botánicas.
La obra
La lámina representa a Passiflora coccinea, conocida comúnmente como Granadilla roja, una pasionaria tropical célebre por sus flores de un rojo intenso y sus zarcillos trepadores. A finales del siglo XIX estas especies exóticas eran muy codiciadas por horticultores europeos y norteamericanos, tanto por su origen foráneo como por la complejidad de sus flores. Las ilustraciones botánicas de la época eran herramientas esenciales para la identificación y cultivo de plantas, destinadas a jardineros y científicos interesados en ampliar el conocimiento de la flora mundial.
Esta obra captura el espíritu de la exploración botánica, mostrando la seducción y la rareza de especies tropicales que fascinaban a coleccionistas y botánicos. Para obras que transmiten la misma sensación de descubrimiento puedes ver nuestras selecciones de arte clásico y arte mural rojo.
Estilo y características
La ilustración muestra la enredadera de pasionaria sobre un fondo neutro y suave que realza el escarlata de las flores y el verde abundante de las hojas. La composición es ligera y despejada, lo que permite que las formas elegantes de la planta y sus delicados zarcillos destaquen con claridad. Las líneas finas y el sombreado sutil reflejan la precisión propia de la ilustración científica de la época, dotando a la imagen de orden y nitidez.
El conjunto transmite una atmósfera viva pero contenida, donde las flores rojas actúan como punto focal que atrae la mirada. Esta lámina botánica vintage ofrece un equilibrio armónico entre color y detalle, una opción atemporal para quienes valoran la belleza natural y el legado artístico-histórico.
En la decoración interior
Esta lámina botánica se integra con naturalidad en ambientes con materiales orgánicos como la madera, el ratán o el lino, donde los acentos rojos aportan calidez sin saturar el conjunto. Encaja especialmente bien en cocinas, recibidores o despachos que busquen un toque botánico refinado.
Combínala con plantas verdes o cerámica para repetir los tonos del follaje y utiliza textiles crema o beige que armonicen con el fondo. Como pieza vintage de arte mural, realza tanto interiores tradicionales como contemporáneos gracias a su elegancia discreta y su carga histórica.
