Sobre el artista
Dominion Scientific Temperance Committee fue activo a principios del siglo XX, formando parte del movimiento de templanza que buscaba influir en la opinión pública sobre el consumo de alcohol. Su labor se centró en crear materiales educativos pensados para informar y persuadir, empleando gráficos accesibles y mensajes directos para llegar a un público amplio. Más que producir arte fino, el comité dejó una huella en la historia de la comunicación en salud pública, combinando diseño cívico con estrategias propias de la publicidad temprana.
Como productor de efímera de reforma social, el comité ocupa un lugar singular en la intersección entre cultura visual e historia social. Sus pósters, como éste, hoy se valoran por su significación documental y su claridad gráfica, convirtiéndolos en piezas interesantes para quienes investigan pósters publicitarios o la evolución de los mensajes públicos.
La obra
Creado en 1912, este póster de templanza aboga por el consumo de bebidas no alcohólicas —concretamente té, café, chocolate, agua caliente y leche— como estimulantes diarios seguros y saludables. La pieza refleja una época en que las campañas de templanza enmarcaban el alcohol como un problema tanto moral como científico, relacionando las decisiones individuales con el bienestar colectivo. Su mensaje estaba pensado para entornos cotidianos como cocinas, escuelas y espacios comunitarios, con la intención de guiar hábitos diarios y fomentar la salud nacional.
Este artefacto es testimonio de los esfuerzos de la época por modelar conductas mediante consejos prácticos y persuasión visual, y encaja de forma natural con otras obras de nuestra colección sobre el alcohol, donde la reforma social y el diseño gráfico se encuentran.
Estilo y características
El póster presenta una disposición clara e instructiva con ilustraciones vintage de bebidas calientes comunes, dispuestas de manera directa. La tipografía es contundente y legible, priorizando la lectura fácil. La paleta cromática es comedida, predominando tonos de papel y tinta oscura, reminiscentes de folletos y carteles de principios del siglo XX.
El tono general es sincero y tranquilizador, mostrando las bebidas cotidianas como símbolos de moderación y salud. Su contraste gráfico nítido lo hace atractivo para quienes aprecian decoración en blanco y negro o láminas educativas clásicas.
En la decoración interior
Este póster vintage de templanza funciona especialmente bien como decoración de pared en la cocina, complementando espacios que combinan elementos antiguos con diseño contemporáneo. Su carácter histórico y didáctico lo convierte en un motivo de conversación en desayunadores, despensas, cafeterías o despachos domésticos.
Combinado con tonos neutros como crema, beige y carbón, junto a materiales naturales, potencia su encanto de época. Atrae a coleccionistas de efímera impresa, aficionados a la historia social y a quienes componen muros de arte con piezas narrativas y de tono reflexivo.
