Sobre el artista
Arlington Gregg fue un artista comercial estadounidense activo durante la edad de oro de la publicidad ilustrada, cuando museos, parques y atracciones públicas confiaban en imágenes impactantes para atraer al público. La obra de Gregg refleja el lenguaje gráfico de la época de entreguerras: formas depuradas, letras contundentes e iconografía reconocible pensada para espacios urbanos concurridos.
Para quienes siguen el diseño americano vintage, sus pósters marcan la transición hacia un lenguaje moderno que entró en la cultura visual cotidiana. Sus trabajos suelen coleccionarse junto a clásicos pósters publicitarios y otras láminas de destinos de los años 30.
La obra
El póster Visita al Zoo de Brookfield fue concebido en 1937 dentro de una campaña para posicionar el zoo como un destino moderno para familias. Por entonces, los zoológicos se replanteaban como instituciones cívicas con valor educativo y recreativo, invitando a conocer fauna de todo el mundo en ambientes curados con esmero.
Esta pieza funcionó tanto como invitación como emblema del optimismo de la época, presentando la visita al zoo como una aventura accesible. También ilustra cómo las ciudades estadounidenses emplearon el diseño gráfico para fomentar actividades de ocio saludables y reforzar el sentido de comunidad en los años de entreguerras.
Estilo y características
El diseño se centra en un panda estilizado, representado mediante formas audaces y alto contraste que garantizan visibilidad a distancia. La rotulación es clara y prominente, y los elementos de fondo se simplifican para crear una silueta potente, fiel a la claridad y el contacto visual directo propios de los pósters públicos de los años 30.
La paleta se limita a verde, negro, blanco y un toque de rojo, lo que aporta viveza y accesibilidad al conjunto. El tono es alegre e invitante, un ejemplo destacado del posterismo animal vintage del periodo. Para más piezas con temática animal, visita nuestra colección de animales o descubre obras complementarias en tonos verdes.
En la decoración interior
Este póster añade una sofisticación juguetona a salones, recibidores o despachos, y resulta especialmente encantador en habitaciones infantiles donde las imágenes de animales conectan con la imaginación. Casa muy bien con muebles mid-century, decoraciones minimalistas o muros eclécticos anclados por gráficos contundentes.
Para armonizar con la obra, incorpora textiles en verdes y blancos suaves, añade acentos negros para contraste y una pizca de rojo como toque rítmico que remita al aura vintage del póster.
