Sobre el artista
Orest Droegly estuvo activo a finales del siglo XX, una época en la que muchos artistas reinterpretaron el paisaje marino para reflejar nuevas ideas sobre el ocio y la naturaleza. Más que la representación precisa, quienes trabajaban entonces buscaban captar el ambiente y la resonancia emocional de las escenas costeras.
La obra de Droegly se inscribe en un movimiento más amplio que valoraba la simplicidad y la atmósfera, lo que la hace especialmente atractiva para quienes aprecian imágenes sobrias pero sugerentes. Para temas costeros de atmósfera similar, explora nuestra colección arte mural de mar y océano
La obra
Creada en 1970, Orilla del mar refleja la fascinación de la posguerra por la playa como lugar de evasión y tranquilidad. En ese periodo, las playas se convirtieron en símbolos de libertad y renovación, y obras como esta introducían una sensación de calma y apertura en los interiores modernos.
La pieza encarna la preferencia de la época por imágenes accesibles y visualmente apacibles que armonizan con los espacios contemporáneos. La representación rítmica de la línea de costa evoca el ciclo eterno de las mareas, sugiriendo continuidad y recogimiento sereno.
Estilo y características
La obra presenta una composición horizontal definida por amplias bandas superpuestas de azul, que representan el mar y el cielo. Espumas de un blanco aireado marcan el movimiento de las olas, mientras un leve toque beige en la orilla aporta calidez y profundidad al conjunto.
La paleta es contenida y relajante, dominada por azules fríos y neutros suaves. El grano sutil y la textura vintage de la lámina acentúan su autenticidad. Para obras en tonalidades semejantes, consulta nuestras colecciones de arte mural azul y láminas beige
En la decoración interior
Este póster inspirado en el océano es ideal para espacios que buscan transmitir calma, como dormitorios, baños o rincones de lectura tranquilos. Su formato ancho y horizontal encaja de forma natural sobre sofás, camas o consolas y combina con líneas de mobiliario contemporáneo.
Acompáñalo con lino, maderas claras y cerámica mate para un aspecto costero minimalista, o con ratán y textiles en capas para una sensación bohemia y relajada. Los suaves tonos azules funcionan también sobre paredes blancas o grises, ofreciendo un anclaje sereno para una galería con temática paisajística
